
Un mundo donde las desigualdades sociales entre los países ricos y pobres, al igual que las desigualdades dentro de las naciones mismas sean reducidas significativamente.
Lo anterior implica el incremento del flujo de fondos del Norte al Sur, el introducción de cambios significativos en la forma de cómo los fondos se canalizan y se concentran de acuerdo a dos criterios fundamentales: